
Los daños provocados por el terremoto han afectado también a las iglesias de Mandalay (Myanmar) Foto © ACN
ACN reafirma su compromiso de solidaridad y oración con Myanmar tras el terremoto
Ante la tragedia provocada por el terremoto del 28 de marzo, ACN invita de nuevo a la oración por Myanmar. La fundación continuará ayudando a la Iglesia local este país, devastado ya por la grave situación que atraviesa a causa del conflicto en curso
ACN.- Los dos terremotos que han sacudido Myanmar este pasado 28 de marzo, con epicentros cerca de las ciudades de Mandalay y Sagaing, ya han causado más de 3.000 muertos y alrededor de 5.000 heridos. Sin embargo, todo a punta a que el balance del terremoto pueda ser aún más grave y el número de víctimas podría ser mucho más elevado.
La fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada ha mostrado su profunda consternación por la tragedia así como expresar su solidaridad y oración con el pueblo birmano. En medio de esta devastación, ACN quiere reafirmar su compromiso con la Iglesia de Myanmar, como lo ha hecho desde el comienzo del conflicto armado que afecta al país desde hace más de cuatro años.
A este respecto, la presidenta internacional de ACN, Regina Lynch, ha declarado que: “Nuestra misión es estar cerca de la Iglesia en momentos de crisis, apoyándola tanto con nuestra oración como con nuestra ayuda para reconstruir, tanto las estructuras como a las personas, no sólo a corto plazo sino también a largo plazo. Esta tragedia es un capítulo más en el terrible dolor de este pueblo, y con nuestra continua cercanía con la Iglesia de Myanmar mostramos que no les dejamos solos.”

Todavía no se ha podido cuantificar el alcance de los daños provocados por los seísmos en Myanmar (Foto © ACN)
Durante los últimos años, la fundación pontificia ha trabajado para hacer frente a las dificultades que enfrenta Myanmar. La Iglesia birmana enfrenta enormes retos, a los que ahora se suma también esta catástrofe natural. Por todo ello, ello ACN quiere permanecer a su lado en este tiempo de necesidad y continuará apoyando a la Iglesia local en sus esfuerzos por la atención de los cristianos afectados y el acceso a los bienes más necesarios para la población.